sábado, 21 de enero de 2012

Justicia para todos

En los dos últimos días estamos asistiendo, en vivo y directo, al cierre del portal de descargas Megaupload. La acusación del Departamento de Justicia de EEUU y del FBI, se sustenta sobre la base de tres delitos: blanqueo de dinero, la violación de los derechos de autor y la creación de una conspiración empresarial delictiva. Hasta aquí todo bien, los gestores/fundadores del servicio están detenidos preventivamente y serán puestos a disposición judicial para que respondan de estas acusaciones y tengan, como cualquier humano, derecho a un juicio justo. El problema viene después, con la reacción del grupo Annonymus y el de muchos internautas, que ven en esta actuación, la puesta al servicio exclusivo de las grandes productoras cinematográficas del FBI para defender sus derechos, sin tener presentes los derechos de los muchos usuarios de Megaupload, que pagaban religiosamente por disponer de un servicio para el alojamiento e intercambio, con otros internautas, de sus propios contenidos, totalmente legales. Ahora, estos usuarios se encuentran con que no pueden acceder a su propiedad intelectual y, muchos nos tememos, que los tengan que dar por perdidos. Esto es como si el departamento de justicia hubiera decidido cerrar, por ejemplo, el Banco de Santander, por que se están utilizando, por parte de unos narcotraficantes, cuentas en esta entidad bancaria, para depositar dinero procedente del tráfico de drogas y se estuvieran efectuando transferencias entre los distintos "operadores" de este mercado; impidiendo al resto de clientes de la entidad, acceder a sus cuentas personales para poder sacar el dinero que tienen en las mismas. Entendamos de una vez que este no es el camino, entendamos de una vez que han cambiado las reglas del juego, entendamos de una vez que el usuario ahora tiene poder para cambiar las cosas. El foco no se debe establecer en la persecución sistemática y organizada de los prestadores de servicios, a nadie se le ocurre juzgar al fabricante o vendedor de un cuchillo que se haya utilizado para matar a otra persona. La vía está en la educación de la gente, en que entiendan que se debe proteger la creación intelectual, que nos enriquece a todos. La vía está en hacer más accesible, y a precios razonables, los contenidos y la creación artística a los usuarios. Dejemos de intentar poner puertas al campo.

lunes, 2 de enero de 2012

Siguiendo con la tradición...

Hoy, día de Año Nuevo, siguiendo con la tradición, he ido al cine. Hemos elegido para disfrutar una película distinta, The Artist, una película en blanco y negro, una película muda. En una época como la que vivimos en la que parece que la única forma de hacer cine consiste en hacer películas en tres dimensiones, cargadas de efectos especiales, es maravilloso que un tipo como Michel Hazanavicius, le haya demostrado a la industria del cine, que hay una forma distinta de hacer las cosas y poder triunfar, que se puede apostar por métodos distintos para alcanzar el éxito.

Cuentan las crónicas de la prensa, que durante mucho tiempo Hazanavicius, vio rechazado una y otra vez su guión por parte de las grandes productoras cinematográficas, que poco menos le tildaban de loco, por pretender rodar una película muda y en blanco y negro, por pretender alcanzar el éxito alejándose de los cánones marcados por una industria, que se cree en poder de la verdad absoluta.

Más haya de ser una de las mejores películas que he visto en mucho tiempo, creo que debería ser un ejemplo para todos aquellos que creen que sólo hay una forma de hacer las cosas, debería ser un ejemplo para todos aquellos que no se atreven a arriesgar y apostar por buscar vías alternativas, que, como pasa con está película, demostraron en un tiempo pretérito que se pueden resolver los grandes problemas que actualmente estamos viviendo sin recurrir a las pautas marcadas por unos mercados, que se creen en poder de la verdad absoluta.